Acabamos de lanzar nuestro primer producto de estilo que se puede personalizar, PhD Body Builder, pero no sin haber tenido algunos ensayos y errores antes de que el producto viera la luz. Nuestros científicos y nuestro equipo de envasado necesitaron 5 años de investigación y desarrollo, creando más de 75 fórmulas “fallidas” antes de finalizar la última incorporación a la colección de PhD. Después de todo eso, tuvimos que reorganizar una línea de ensamblaje completa para que esto se produjera. Entonces, ¿valió la pena la espera? Bueno, ¡creemos que sí!

¿Por qué la idea de un producto “customizable”?

Hoy en día podemos personalizar muchísimos productos a nuestro gusto, ¡hasta podemos pedir nuestro nombre en las zapatillas de deporte! 

Pero cuando se trata de cabello, hasta ahora no había posibilidad de elegir el resultado según cada estilo de cabello.

Entonces, ¿por qué conformarse?

Bárbara y Ron, los genios detrás de nuestros equipos de desarrollo de packaging y productos, han pasado la última media década hablando sobre cómo hacer un producto de estilo personalizable. No pudieron encontrar un envase para hacer eso una realidad, así que hicieron lo que probamos a menudo: buscar inspiración en algunos lugares inusuales fuera de la industria de la belleza. Después de investigar cientos de potenciales, Bárbara encontró una válvula que se había utilizado anteriormente en la industria de los adhesivos (sí, pegamento). El equipo perfeccionó el material científico, como las tasas de flujo de partículas precisas y las relaciones de mezcla de polímeros flexibles y firmes, y voilà ¡dieron con la fórmula perfecta!

Teniendo en cuenta que el diseño de un packaging de un producto Living Proof requiere como mínimo de 6 meses de creatividad y desarrollo, lo cual conlleva innumerables test— tanto del modelo como de los prototipos, el poder diseñar el envase innovador de Body Builder fue una aventura totalmente diferente que ha supuesto un trabajo muchísimo más complejo.

¿Cómo se logró fabricarlo?

Aún así había un reto más: conseguir que se pudiera fabricar en serie. Con un tipo de envase que no se había industrializado nunca, la mayoría de los fabricantes no estaban equipados para producir PhD Body Builder, y todas las compañías con las que Barbara se reunió dijeron que no. Finalmente, convenció a una fábrica en Fall River, Massachusetts, que fue capaz de reorganizar completamente el proceso de la línea de ensamblaje (y agregar más miembros al equipo de la línea) solo para obtener este producto. Aquí está el resultado.

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