Aunque insistimos a menudo, es muy importante masajear el acondicionador. La razón no es tan obvia como parece, ya que la tecnología molecular tiene sus particularidades.

El concepto de hidratación es sencillo: un cabello hidratado es el que tiene agua. Debajo de la ducha tu cabello está hidratado… económico, ¿no?

Vamos a verlo con un ejemplo para aportar un poco de luz…

El cabello hidratado no se enreda, imagínate buceando. ¿Se enmaraña tu pelo? Por supuesto que no, porque está totalmente hidratado. Pero al salir del agua es otra historia, el pelo pierde la suavidad porque ha perdido casi toda el agua de su interior.

La teoría es que el cabello es hidrófilo por naturaleza: la queratina puede absorber hasta un 35% o 40% de su peso en agua.

¿Y si pudiéramos retener el agua para que el cabello permaneciera hidratado? Tendríamos la suavidad que perdemos al salir del agua y que pretendemos conseguir con cualquier acondicionador.

Pues bien, hemos encontrado la solución en el MIT: la OFPMA.

Si no la conoces, es la “molécula del cabello sano” y crea un micro escudo sin peso que aisla cada fibra reteniendo la humedad.

Por eso es importante no eliminar completamente el agua antes de aplicar el acondicionador: así se fijará el agua en el interior. Y por eso es también fundamental masajear muy bien en sentido cuticular para que se reparta y se vaya fijando la molécula.

¿O no te has fijado que el cabello lavado y acondicionado con Living Proof NO GOTEA? El agua está en el interior.

 

 

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